Como agua de mayo
Bueno, lo prometido es deuda. Me agrada ver cuánta expectación despierta este post :) Siento no haberlo colgado antes pero he tenido una semanita movidita. Sin más rodeos empezamos por el viaje a Tudela (última morada de El Solitario ;)
Empezamos el weekend tomando unas cervecitas con limón. Mariluz, María S.D, dad crédito sí, porque nos estamos aficionando a la cerveza... Como dice Marian "cuanto más las bebes menos malas están". Llegaron las doce de la noche, y veinte más bien, y la pobre Nisi se levantó, señaló la hora y dijo "ehhhh", para que la felicitáramos... pobreeee. En el grupete estábamos las gemes, Barby, Anaïs y sus amigas Ana y la Goye. Charlando hicimos tiempo para recoger a la sirenita de la Barceloneta, que llegó entrada la madrugada porque el tren era "de la época de Franco".
Las míticas fotos de despertares que tanto nos gustan... Tras una larga noche de risas y confesiones (y arropadas con catorce mantas) al día siguiente amanecimos bastante tarde. Anaïs fue a por Miguel y a por María S.R., comimos con toda su familia muy a gustito y nos marchamos a recorrer las calles de Tudela...
Parece el decorado de una peli, ¿verdad? También vimos la catedral, la plaza mayor, y muchas callecitas con mucho encanto. Muchos kilómetros caminados y por la noche.... FIESTAAA
Después de cenar en la Beterri, que es algo así como una peña donde cenas y bebes calentito, salimos por los garitos tudelanos, bailoteamos de lo lindo, nos reímos y a casita a dormir. Al día siguiente gran comidita en casa de Anaïs (con pez espada y todo!) y de postre, un cola cao, para que la despedida fuera menos dura...
Y la guinda fue que casi perdemos el tren de vuelta a Madrid porque se nos olvidaron los billetes en casa de la Nisi. De hecho, si hubiéramos llegado 3o segundos más tarde, lo habríamos perdido y el siguiente no pasaba hasta el lunes por la mañana... Ver a la madre de Anaïs con un Clio a 80 km/h por plena ciudad, adelantado a los coches de tres en tres, su padre corriendo con los billetes en la mano, mi hermana aporreando la puerta del tren y chillando al de seguridad para que la abriera, y a Anaïs encarándose con la taquillera NO TIENE PRECIO....
