
Playa de Caños de Meca a las 20:00h de la tarde. Al final, el Faro de Trafalgar (sí, sí, el de la Batalla).

Manojillo de caracoles hibernando. Juntos, en silencio, aguardan la lluvia del otoño.

Las nenas a la entrada del camping de Caños de Meca. Doradas del sol.

Nuestra primera infravivienda. Y ni tan mal, oye...

Una tarde perdidas por el desierto. Coleccionando dunas.

Porque allá donde vamos, dejamos huella. Nada como pasear por la orilla del mar...

Caminando la historia... a casi 50º de temperatura. Eso es Cádiz.

Vino tinto y una copla que se escapa por la ventana. Nada de salir a la calle antes de las 20:00h.

Oda a la comida mediterránea. (O al hielo de la coca-cola debajo de una sombrilla)

No hay palabras cuando se muere la tarde...

La naturaleza siempre ha tenido su particular manera de autoescribirse...

Espacio sindical frente a la playa de La Caleta.

"El malecón de Cádiz". Al fondo, con sombrero dorado, la catedral.

Porque las paredes siempre tienen mucho que decir.

A grandes ciudades, grandes artistas.

Variaciones del arte callejero. La política de los botes de spry.
* Vale, quizás es una visión muy particular de mi experiencia gaditana..., pero era justo la que quería compartir con vosotras.
3 Comments:
Deyita!! Geniales las fotos y mejores aún sus comentarios. La tacita de plata tiene un encanto especial, verdad? Oye, te queda muy bien la gorra!
Besitosss
9:04 p. m.
¡Menudas fotos! Con esto ya tenéis otra exposición ;). Son geniales. La que más me gusta es la de Lorena con el sol detrás. Se podría hacer un póster de la foto :). La última no la entiendo mucho, la verdad (¿es un grafitti gaditano?).
Besitos para las niñas felices (lo digo por tanto mail de felicidad :P) y para las que no lo estén, también.
4:28 p. m.
ayer volviendo del Pirineo Sur (esta vez con los recuerdos en la cabeza por la ausencia de cámara fotográfica) nos sentamos delante de una pareja de chicas que me recordaron mogollón a vosotras, el amor las unia pero cada una en su espacio: la una leyendo el periódico, la otra observando la road movie del trayecto. No sé de dónde venían ni a dónde iban pero me recordaron a ti deya. Un abrazo
12:38 p. m.
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